De la mano del tiempo

 De la mano del tiempo

Dame la mano y camina
tiempo que deambulas solo;
caballero de espuelas y camino;
escudero de insomnios y sosiegos;
alquimista de olvidos y recuerdos;
carcelero de sueños y secretos;
tesorero de promesas y deseos;
árbitro de encuentros y destinos;
bordón de minutos incansables;
que, a vuelta de todo y vigilante,
amaneces preparando tu retorno.
Una y mil veces tu mirada perdida
sumida en inacción consciente
dibuja una sonrisa complaciente
huella efímera de tu voluntad dormida.




Caminas callado y en silencio
a la luz de la luna paso a paso,
desnudando con sigilo primaveras
en los brazos de veranos ya pasados.
Ni límites ni fronteras, sólo pasos;
las agujas del reloj mueven sus hilos
anocheciendo en el rostro de la vida
a ritmo de tu tic tac inapelable.
Verdugo despiadado, espina y rosa;
pavesa de sarmiento consumido;
otro tiempo silencioso; ya cumplido;
riguroso y resuelto sin correr, camina.
Con paso firme por dentro; decidido;
inyectas de vida las venas de los sueños
para que sin darnos cuenta, envejeciendo,
desgranemos la espiga del olvido.

Agua

 Agua

Déjala que corra persuasiva
acariciando orillas;
cristalina, despaciosa y desnuda
arrastrando miedos; agua.
Déjala que corra brava
disfrazada en llanto;
tibia y clara
abrazada al tiempo; agua.
Déjala que corra libre
reflejando atardeceres;
nostálgica soñadora,
enamorada del sol; agua.
Déjala que corra cubierta
de jazmín y brisa callada;
desnudos los pies,
 húmedas las manos, agua.
Déjala que corra sensual
dibujando sonrisas al paso;
en su aliento brisa,
en los labios deseo; agua.
Déjala que sueñe sola
sin arrugas ni canas;
desnudo el pensamiento;
ilusiones y pausas, agua.




Déjala que corra libre
oliendo a tierra mojada;
entre lluvias y viento,
raíces sedientas y savia.
Déjala que corra y brote
respirando primavera;
vistiendo de verde intenso
el ocre de la tierra seca.
Déjala que corra... agua...

Nostalgia de otoño

Nostalgia de otoño

Ausencia arropada entre sonrisas;
al abrigo de sombras segmentadas,
reflejadas en claroscuros convergentes
en el costado de palabras tímidas,
frágiles, silenciosas, calladas...
Soledad hermética en la que todo estalla;
bohemia y vagabunda, tiempo, silencio;
ilusión desvanecida... dormida... incierta,
hurgando en las entrañas del alma entristecida
confundida entre recuerdos y lágrimas.
Invisible... ausente... débil,
que en apariencia exajerada
balbucea; incoherente; sentimientos
rendidos a los pies de la paciencia sostenida,
en tanto que todo a su alrededor... calla.
Sola, sobrepasada... incontrolable;
áspera la piel agrietada de sus sueños;
escondida entre cortina de ausencias
y enredada en recuerdos que amargan,
ahogados en silencios... distancia...
Nostalgia de ayer... hoja de otoño;
palabra quebrada, huidiza, gélida;
incipiente bocanada de aire fresco,
aliento de invierno.... dejadez... desgana;
respiración contenida, detenido el tiempo;
realidad escurridiza... sombra... nada.




Nostalgia sutil, mimetizada;
tímida desnudez del silencio
anocheciendo en soledad... perdida,
sin identidad... sin sombra, sin cobijo;
estrella desvanecida... destello fugaz,
noche oscura... desdibujada,
 precipitada al abismo,
abiertos los brazos y tendidos
a un otoño siempre amarillo y ocre,
incisivo y fugaz, aturdido y errante
en la antesala de todo y nada;
 hoy, con sabor a ayer;
abierta de par en par el alma;
desnuda frente a si... vencida;
soñando inquieta, escondida
en vertiginosa soledad... viva.
Nostalgia sedienta de sinceridad,
errante, desorientada, desnuda;
ensimismada en su mundo... sola,
sonámbula, con paso cansado... exhausta,
ávida de realidad... cansada.

De la mano del tiempo

 De la mano del tiempo Dame la mano y camina tiempo que deambulas solo; caballero de espuelas y camino; escudero de insomnios y sosie...