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Palabra perdida

 Palabra perdida

Que hable a la luz de las velas
al calor de la noche encendidas;




entrañas abiertas a un mundo
de océanos que agitan tristezas;
que no hay paz en rincones dormidos,
ni sosiego en esquinas abiertas;
planta, el viento, cara a los bulos
que borra de bocas inciertas...
Carcelera de noche, viajera cansada.
Centinela, aturdida, de sueños perdidos.
Rehén de recuerdos... emociones y... causas...
que no es la vida razón de cargo,
ni peaje de ilusiones vencidas,
ni el peso de viajar en la lengua
a punta de palabra perdida...
ni tampoco el miedo a quedar, por torpeza,
atrapada entre dudas y  silencios... cautiva.

Silencio

Silencio
(soneto)



Cuando por ayer no fuera tarde,
a pasear salió de madrugada
embozado con arrojo, sin alarde,
envainando la lengua como espada.
Palabra que en boca húmeda , fría, 
apresada en el aliento sofocado,
sólo en propia convicción, saldría,
si su dueño estuviera equivocado.
Pausado caminar por los senderos
que recorre en hermetismo diligente,
sorteando la imprudencia de voceros.
Magistral su arrogancia, por prudente,
le evita caminar por derroteros
que empañen su conducta inteligente.

Desvelos de noche

Desvelos de noche
Noche de vela y desvelos
corre como agua de rió
con ofuscada obediencia
y cruza con insistencia
miradas con el destino.
Sin querer hacer reproches
contrarios al pensamiento,
quiere que afloren virtudes
que dejan al descubierto
intenciones y actitudes
del alma y su sentimiento.
Ni entendimientos taimados,
ni ligerezas cohibidas,
ni fuegos apagados
de causas perdidas
que entre pasillos oscuros,
juega desapercibida,
rozándose con los muros
de adivinanzas prohibidas.
Intención en la lealtad
puso la noche en razón,
condición sin conclusión
para volver a empezar
lo que se quiso zanjar
ignorando precaución,
para callar por decir
lo que sin decir, calló.
Palabra y mente, rivales,
en noche de plenilunio,
juntas no pueden estar,
pero aun en distinto suelo
por sufrir de desconsuelo,
siempre se quieren hablar.
Y para evitar verguenza
cuando se baten en duelo
se cubren con un sombrero
que da aire de grandeza
y evita caer en bajeza
cuando se pincha en el suelo.
Nada queda en la retina
de la noche trasnochada
que en resaca acompasada
descansando en cada esquina
quiere por no pensar, pensando,
ni por decir, diciendo,
que cuando el día trasnochado
y la noche amaneciendo
lo que empezado, termina
por no querer, queriendo.
...Paso en falso, innecesario,
provocación del destino,
delicadezas al aire
en confesiones de vino,
que se pierden en concierto
de vaivenes de incensario
perdiendo lo necesario
como quien presta vestido.
Desnuda en sabiduría
a la luz del farolillo,
sorprendida por un pillo
se sobresalta la noche,
y en expresión de reproche,
pone en peligro su vida
por evitar un trasnoche.
No estoy sola, viene el día,
se congratula, la noche
desprovista de argumentos
sin voluntad esperada,
aunque con remordimientos
de ser la más deseada. 

De la mano del tiempo

 De la mano del tiempo Dame la mano y camina tiempo que deambulas solo; caballero de espuelas y camino; escudero de insomnios y sosie...