Sombra silencio sueños y palabras

 Sombra, silencio, sueños y palabras

Que no se haga silencio y hable;
que las palabras broten del alma dormida;
corra el eco a acompañarlas
y caminen con mimo; descalzas;
elevándose al paso bailando,
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Remolino de sueños... sombra
descalza y desnuda, callada,
tiritando; contenido el aliento;
esperando despierte el alba
y hurgue en aturdidas razones
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Brisa que despierta madrugadas;
centinela del sol en su descanso;
invitando la luna hacia su ocaso
y; en pleno universo de la vida;
caminando despaciosa... caminando;
deje, de la mano del viento, ilusiones
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Memoria que habla de ayer
en pasado dormido... en silencio...
invitando a sonreír, tranquila
como rio en su transcurrir pausado;
arrastrando emociones dormidas
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Como duelas de tonel abandonado
marcadas por aros ya cedidos,
inquietan los sentimientos del alma
con frecuencia celosos, dolidos,
como espinas en herida clavadas
abrazadas al tiempo, abrazadas.




Sueños sin voz, palabras;
mordida la lengua... enmudecida;
vértice de secretos desnudos
que sortean lagunas de fango
y palabras ahogadas a voces
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Cinismo suspendido en partituras
sin pautas, sin notas, sin acordes,
hechas para noches sin luna;
indelebles al tiempo perdido;
inventando verdades insípidas
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Sentado a la sombra y aturdido;
perdida la huella de su aliento;
espera el viento madrugadas;
paciente; orientando su sentido,
fundiendo paisaje con miradas
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Embozado en preguntas emboscadas,
desbocadas, mordientes y salinas
viaja la sombra del destino
cabalgando a la grupa de la vida;
por montura: sonrisas ácidas, forzadas,
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Camino conducente a ningún sitio;
estancada hipocresía adormecida;
sombra proyectada del destino;
salpicada de estrellas agotadas,
lágrimas sudorosas... frías...
abrazadas al tiempo, abrazadas.
Arena volada al viento, prisionera
de dunas, en desierto anochecido;
dama solitaria; sombra quebradiza
desgajada de la luna entre fantasmas,
rescoldo de fuego... cenizas...
abrazadas al tiempo, abrazadas.

Con el paso cambiado

 Con el paso cambiado

Noctámbulos, perdidos, deambulan
sentimientos, pensamientos y sueños
ensimismados y ajenos, dejados;
vestidos de desvelos y espinas;
engarzados con hilo de hielo;
asomados al mundo y su ruido;
caminando descalzos sin suelo;
quebrando palabras, silencios,
desasosiegos y angustias;
inundadas sus venas de ilusiones vencidas,
enmohecidas tristezas anochecidas al alba,
adormecidas nostalgias silentes y heridas.
Pasos, en su caminar, sin huella ni aliento
por caminos de ida sin vuelta,
sin sombra, sin forma, sin destino;
fundidos en la llama del tiempo
sobre senderos de cera dormidos;
sudor, cansancio, esperanza y hastío;
un paso tras otro, haciendo camino...




Callejeando en la noche, aturdidos,
buscando en la sombra deforme
primaveras perdidas... ha tiempo olvidadas;
recuerdos fugaces, furtivos,
como besos robados al viento prendidos.
Avisa la vida y susurra al oído,
mientras mece en sus brazos
sentimientos dolidos, rotos,
desgastados por su caminar constante
con el paso cambiado, aturdido,
por caminos de nadie... sin aliento... sin tino.

Danza de charcos

 Danza de charcos

Delicada y apacible
corretea la lluvia
en gracioso baile
sin importarle que el suelo,
en gesto galante,
la acune para volarla...
mientras los paraguas
bailan al compás de cinturas prendidas;
besos robados;
miradas que hablan
sinceras, desnudas;
paseando descalzas;
abrazando el tiempo...
y callan.




Ilusiones y calma;
sonrisas cómplices
que; entre beso y beso;
recorren a su antojo
labios impregnados
de magia y silencio,
húmedas caricias,
y deseos compartidos
deteniendo el tiempo...
¡Qué importa la espalda mojada!
¡Qué importan los pasos inciertos!
¡Qué importa el suelo encharcado
mientras el agua baila!

De la mano del tiempo

 De la mano del tiempo Dame la mano y camina tiempo que deambulas solo; caballero de espuelas y camino; escudero de insomnios y sosie...